Observación:
Se
hizo una observación no participante en horas muy transitadas, a los asistentes
rockeros de “mandarina” de la universidad de Medellín, que estudian
comunicación; podemos decir que hay una aglomeración, hay un gran crecimiento
de esta subcultura en la universidad que casi hace representativo a la facultad
de comunicación; notamos una lucha de territorio por parte de esta subcultura urbana,
puesto que la mayoría de ellos habitan este lugar o pasan la mayor parte del
tiempo en él, estando todo el
lugar divido por grupos, ya sea por
semestres o tipo de comunicación la mayoría hacen parte o tienen un estilo de
vida con el rock, estos intentando “apoderarse” del lugar.
Se sabe que los jóvenes construyen su identidad con el
vestuario, el peinado, el lenguaje, así como también con la apropiación de
ciertos objetos emblemáticos, en este caso, los bienes musicales, mediante los
cuales, se convierten en sujetos culturales, de acuerdo con la manera que
tienen de entender el mundo, y de vivirlo, de identificarse y diferenciarse.
Los jóvenes se constituyen en grupo. Los amigos son el núcleo donde se generan
los patrones de conducta que se le propone seguir al adolescente. El deseo de
ser independiente de la familia lo va a suplir con la dependencia de un grupo.
Allí se escogerán los significados sociales que atribuyen a los bienes
culturales que consumen. El consumo cultural los identifica y los cohesiona,
les dicta patrones de conducta, códigos, formas de aprendizaje, inclusive su
lenguaje se arraiga en los objetos que consumen. En definitiva, se establece un
sistema de creencias. Los miembros del grupo actúan siguiendo estas creencias.
En los grupos en los cuales, el elemento de cohesión, es la música, las
creencias se generan a partir de ella. Ella es la que determina la forma de
vestirse, de peinarse, de moverse, la forma de hablar. Este conjunto de
creencias construye la identidad de ese grupo de pertenencia. No es casualidad
que la población más joven, aquella que inicia sus propios procesos de
conformación de identidad, sea la que muestra mayor nivel de compra de material
discográfico, porque les es preciso poseer una serie de bienes culturales para
formar parte de la comunidad cultural. Ahora, ¿qué es lo que lleva a los
individuos a adoptar estas creencias en común? ¿Cuál es la amenaza a la que se
ven enfrentados, y que resulta en este "acuerdo" de creencias? Quizás
sea la intención de ser alguien en esta sociedad de masas. En un mundo que
tiende a la homogeneidad extrema, la música parece ser el última salida donde
mostrar una diferencia. Ser original, independiente o rebelde, e ir contra la
corriente. Quizás sea buscar una identidad diferente a la de sus padres, o
quizás, solo ocupar el tiempo libre, o ahogar el sentimiento de soledad, y
encontrar un grupo de personas en el que ampararse ante las exigencias del
sistema. El hecho es que una de las actividades que más realizan los
adolescentes es escuchar música. La música une a individuos de puntos muy
diferentes de la sociedad. Desde un neohippie belga con un anillo en la nariz,
hasta un breakdancer de Tokio, con trenzas rasta y vaqueros anchos. Personas
que no se encuentran próximas en el espacio social, pueden de esta manera,
encontrarse e interactuar, por lo menos brevemente, teniendo algo en común. La
música es a la vez, estilo de vida, vínculo social y fuerza espiritual. Orienta
a los jóvenes en su búsqueda de autonomía y les brinda un medio de expresión.
CIBERGRAFÍA
http://www.lopaisa.com/rockhistoria.html
historia
del rock
http://blogs.gamefilia.com/kalhuritis/29-04-2009/22221/el-nacimiento-del-rock-1964-1969
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